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jueves, 6 de diciembre de 2018

Dos amiguitos que me acompañan

Bueno todo empezó un día estaba en mi departamento, tirada en el piso en shorts como siempre, haciendo nada... hasta que me aburrí y decidí salir, iba por la calle despejando mi mente, paso un buen rato hasta que decidí volver a casa, al volver vi los perros del dueño del edificio rompiendo las bols


Sentía como de mis piernas bajaba ese moco transparente y viscoso, mi vagina palpitaba y mi gallo crecía y quería ser frotado por mis dedos o mejor por una buena tranca
Así que fui rápido a mi habitación e iba a masturbarme cuando recordé y dije ¿Por qué debería hacerlo sola? cuando hay unos ''amiguitos'' cerca, así que empecé a llamar a los perros del dueño del edificio, por cierto en el edificio tiene como 8 habitaciones y solo vivimos una viejita el dueño de él y yo pues son nuevos.
Los perros bajaron enseguida pues no es la primera vez que los llamo pues la viejita y yo casi siempre le damos de comer cuando el dueño no está.

Bueno sigo, me pare en la puerta con unos pedazos de pollo que habían sobrado del día anterior, y al tiro que lo vieron empezaron a saltar cerca de mí, así que cuando entraron cerré la puerta y me siguieron hasta mi cama, así que les deje el pedazo de pollo en mi cama hasta que terminaron de comer, me veían esperando más, pero esta vez me iban a comer a mí, así que sin mucho esperar me quite todo, me baje la falda y deje mis tetas al aire, mis pezones duros y me encanta cogerlos en forma circular y ponérmelos en la boca y chuparlos mmm y con mi vagina bien mojada palpitaba y estaba súper mojada me metí los dedos y moje con mis jugos y luego los metí a mi boca y se la puse directamente en la cara a uno de ellos, con lo que empezó a lamerla bien rico, sentía esa lengua rasposa mientras abría mis labios con las manos.

Esa chochita mojada y con ganas de ser perforada sin pasión por mi
No pasó mucho cuando no me aguante más y tuve un gran orgasmo, quería meterme toda la mano pero me dolía estaba muy ardiente y con deseos de ser perforada fuertemente que incluso chorree y los perros encantados siguiendo lamiendo y limpiando.

Luego me puse en cuatro, pero los perros seguían lamiéndome pero yo estaba loca porque me montara, así que empecé a moverme pero aun así no lo hacían levantaba mi culo me lo abrí parecía una perra en celo me abría la raja dejando expuesto mi hueco me metía los dedos en la vagina y culo mordía mis labios de placer ¡que arrechera tan horrible! pasamos unos 5 minutos así hasta que uno de ellos tomo la iniciativa pero después empezaron a ladrarse ambos con lo que me asuste un poco pero recordé que así son los perros, así que tome el viejo collar de mi perro (en otro sabrán por qué lo tengo) y amarre uno a las rejillas de la ventana, entonces volví a ponerme en cuatro levante bien mi culo y le deje esa raja toda para él y esta vez sí intento montarme incluso antes de ponerme, el perro busco mi vagina con lo que yo subí el culo y agarre su pene para guiarlo, esta verga chorreaba al tiro la entro y empezó a metérmela …jueputa! si me dolió esa verga muy dura y gruesa me rasgaba la cuca y no soy virgen que verga tan salvaje pero tengo tantas ganas que la quiero toda adentro así me rompa por dentro y yo sin esperar mucho empecé a gemir fuerte (suerte que no vive casi nadie).
Era grito de dolor de y de excitación, me cogía las tetas tan fuerte que las arañaba.

Le decía al perro que rico dame fuerte a si.
mientras me masturbaba rápido cogía y untaba mis dedos con saliva y rastrillaba ese gallo fuerte en eso que tardamos me clavaba tan fuerte como queriéndose meter todo en mis entrañas de mis piernas bajaba jugos míos y del perro volvió a dar otro súper orgasmo pero esta vez no salía nada pues la bola del perro crecía tan enorme que hasta el culo me dolía el halaba y me daba tremendos escozores en esa raja me sentía morir me tapaba toda, cuando paro empecé a sentir toda esa lechita caliente dentro, y como me iba llenando, mientras yo seguía masturbándome hasta que volví a tener otro orgasmo y decía jueputa perro dame duro rómpeme hasta el culoo… párteme en dos hazme tu perra y me cogía esas tetas fuerte mordía mis labios hasta hacerlos sangrar seguía así hasta que el perro se zafó como a los 10 minutos creo y salió toda esa leche de mis jugos y los del perro, este se bajó de la cama con lo que lo encontré algo raro que no me limpio pero tampoco me importo mucho, me senté en la cama y saque a ese perro del departamento, era turno del otro y este lo disfrutaría de una manera distinta.
Respiraba fuerte y agitada tomando más aire y reactivar de nuevo mis fuerzas un hilillo de sangre bajaba de mi cuca con semen del perro.

Me puse debajo del perro, y saque su pene lo más que podía y empecé a chuparlo, lo lamia suave y lo movía a otros lados con la lengua como si fuese una paleta, de su verga salían pequeños chorros de algo no sé si era semen un sabor extraño pero no era del todo feo y así seguí y seguí un rato luego puse el perro de panza para arriba y me senté en su enorme pene tenía como 20 cms y grueso como mi muñeca y me la metía casi entera, huy que dolor no sé si del anterior perro o esa verga descomunal seguía así moviéndome de arriba a abajo sintiendo todo ese pedazo de verga entrando y saliendo, hasta que el perro empezó a correrse dentro de mí, y yo mientras se corría yo seguía moviendo mi culito, cada vez se ponía más monstruosa y dentro de mi crecía ese bulbo que la verdad me dolió mucho y antes que se hinchara dentro de mí la saque con mis manos, no sé cómo una perra aguanta tremenda bola en su interior, por eso chillan cuando la halan, pobres animales pero que delicia para nosotras mmmm

Saque esa vergota de mi vagina y salió lo poco que quedaba de su semen pues mientras me movía iba cayendo, luego empecé a chupársela al perro hasta que quedo limpiecito espere un rato hasta que se le bajo y lo saque también, lo curioso es que el otro perro estaba acostado en la puerta cuando saque a ambos perros cerré la puerta, limpie todo que estaba vuelto un desastre más mi cama llena de leche me bañe y me dije a mi misma, ya tengo amiguitos para la próxima faena, mi vagina hinchada y roja que destila leche, dure tres días que me dolía al ponerme a mear y como si tuviera esa verga dentro de mí.

Pero ardo en deseos y termino masturbándome y pensando en la próxima dejarme meter esa bola y me pasee por todo el departamento y yo aullando como perra.

El burrito

    El burrito
 “Yo soy así, y no voy a cambiar ya a mis años..”.  Eso lo dice mi amiga Laura, y cierto que tiene razón.  Es una mujer peculiar, que ha hecho lo que ha querido en toda su vida, se ha puesto el mundo por montera,  no tiene ningún tipo de inhibiciones ni tabús, ni le importa lo que digan los demás.
Se casó muy joven, con 21 años.  Me dio por ahí –dice ella-, como me podía haber dado por irme a Rusia.  Y solo a los dos años de matrimonio decidió separarse, pues se convenció que no era mujer para depender de una sola polla, tal como cuenta.  Y así, divorciada, ha seguido todos sus años, hasta ahora que ha cumplido 40.  Es una mujer alta, fornida, aunque no gorda,  pero es de complexión fuerte, con hermosas caderas y pechos muy femeninos.  Es guapa y tiene éxito con los hombres, no solamente por ese físico atrayente, también por ese carácter tan natural, tan extrovertido.
Aparte de ser amigas, somos compañeras de trabajo desde hace años.  En nuestra organización empresarial somos unas 50 personas,  la mayoría hombres, y ella no ha tenido ningún recato en llevarse a la cama a todos los que le han gustado.  Por supuesto que en la empresa se sabe,  esos rumores corren rápido sobre todo entre los tíos, pero como siempre a ella le importa un bledo.
Yo me llamo Teresa,  tengo un par de años más que Laura y soy soltera.  No tengo el carácter de Laura, he tenido una educación más  tradicional, aunque no soy precisamente una mojigata que se asuste,  he tenido mis amantes y soy muy curiosa para los temas del sexo.
Desde hace algunos años vive Laura en las afueras de la ciudad,  en una finca que heredó de sus padres.  Cuenta con una buena casita, que ella reformó. La parcela tiene una superficie de unas 5 hectáreas, lo que le permite tener bastantes animales, que son su gran pasión.  Muchas aves de corral de todo tipo, una docena de ovejas y otras tantas cabras, que deambulan libres por todo el campo,  así como algunos caballos,  no faltan por supuesto un par de perros.  Y un burrito, que le ha puesto de nombre Pollito.  Es un asno joven, de unos cinco años y entero (es decir, no está castrado).  Pollito es su debilidad,  aunque los asnos tienen fama de torpes,  este animal es muy inteligente y cariñoso y ella lo mima de forma especial.
Ya vengo comentando que Laura es muy desinhibida, natural, espontánea.   Aparte de dar rienda suelta a sus deseos sexuales con los hombres que le gustan, yo ya intuía desde hacía tiempo que también había mantenido algún momento íntimo con uno de sus perros. Ella, tan amante de los animales y  tan  liberal,   era de esperar que se hubiera atrevido a dar ese paso. No lo comentaba mucho, en eso sí era recatada, pero conmigo a veces se sinceraba algo y sin reconocerlo abiertamente, lo dejaba entender.
Pero aquella noche, con algunas copas de más,  no tuvo problemas en contar mucho más de lo que yo esperaba.  Habíamos tenido una cena de empresa y después las típicas copas en alguna discoteca.   Estábamos las dos en un aparte, acomodadas en los taburetes de la barra.  Ya la mayoría de compañeros se habían ausentado, pero nosotras aguantábamos, ya bien cargadas y dispuestas a darle a la lengua.
-          Laura, hace algún tiempo que te veo tranquila respecto a los hombres.  Parece que te estás haciendo mayor y pasas un poco del sexo.. ¿Dime?.
-          Jajajaajajajaj….  Yo nunca paso del sexo, me moriré de viejita siendo una ninfómana.  Pero bueno, el hecho de que respecto a los hombres esté algo más pasiva, no quiere decir que no folle…
Yo entendí que Laura, si no tenía ahora hombres a la vista,  se arreglaba con sus perros.  Pero me hizo una confesión que me dejó de piedra.
-          Desde hace unos meses me follo a Pollito…

Me quedé en silencio, sin saber de momento que decir, y mirándola con atención, tratando de saber si me hablaba en broma en serio.  Ella captó mis dudas.
-          Sí, sí… creételo… Ya sabes que soy capaz de casi todo.
-          Joder, Laura,  me cuesta trabajo creerlo, que te folles a tu burrito.
-          Yo tampoco me lo había propuesto, pero surgió un día que yo tenía un calentón tremendo.  Fui a la cuadra de Pollito,  el animal estaba empalmadísimo, con toda su tranca fuera…  Y decidí aliviarlo.  Ese día solo lo masturbé.  Me agarré a su pollón,  le di un masaje delicado y sin prisas y el animalito acabó soltando una lechada que me dejó helada de la impresión. Me resultó precioso y ya decidí que tenía que dar el paso.  A partir de ahí fui preparando todo.
-          Pero no me vayas a decir que un asno, con la enorme polla que tienen,  te la mete toda..
-          ¡  Nooooooo…¡  Claro que no.  Sería imposible.   Me meto la cabeza y una pizquita más, unos 25 centímetros en total.  Pero el placer es irresistible, no te lo puedes ni imaginar…
-          ¿Pero se te sube encima, como haría con una burra?.  Es que no acabo de entender como lo haces…
-          Claro,  tengo mis artilugios, que he ido preparando.  Pero mira, mejor que lo veas tú misma.  Para mí es tan bonito el acto que no tengo inconvenientes en que tú lo veas y disfrutes del espectáculo.
-          De acuerdo,  quedamos para la tarde de este sábado, si quieres.
-          Vale.
Aunque como he dicho no soy tan atrevida como mi amiga,  tampoco me escandalizo fácilmente. Y la verdad, que solo la idea de lo que me contaba Laura me tuvo varios días con la mente ocupada con ese tema,  incluso pensando en ello llegué a excitarme más de una vez.  Tenía además mucha curiosidad por la forma en que ella podía tener sexo con su asno, que posturas adoptaría,  como podría entrarle ese tamaño.
Por fin llegó ese sábado y yo me desplacé hasta la finca de Laura.  Me puso algo de merienda, tomamos unas cervezas, charlamos algo del tema que teníamos previsto.
-          Espero, Teresa, que no te asustes ni te alarmes.  Tú serás espectadora, pero no quisiera que te formaras una idea de mí, en el sentido de que soy una perdida,  una especie de guarra loca por hacer lo que vas a ver.  Para mí es natural,  aunque reconozco que es un hecho muy insólito.
-          Tranquila, Laura.  Eres mi amiga desde hace mucho.  No pienses que te voy a regañar, al contrario, si disfrutas de esa forma, haces muy bien.
Nos fuimos en busca de Pollito,  que andaba alrededor de la casa,  mordisqueando unos arbustos.  El animal desde luego era precioso, tamaño medio, de pelaje claro y suavísimo.   Le pregunté a Laura si lo bañaba.
-          Sí,  con un bidón de esos que se le mete presión y tienen una manguera,  lo ducho bien una vez a la semana, con agua caliente y jabón,  a él le encanta.  Ven, Pollito, ven con nosotras…
El animal, obediente nos siguió al interior de una pequeña nave donde dormía.  Todo muy limpio y ordenado.   El burro se situó por sí mismo en un rincón del habitáculo, como si ya supiese a lo que venía. Laura había traído consigo un cubo con agua jabonosa.  Se situó frente al asno y se quitó una bata corta que traía puesta.  Tenía un bonito conjunto de lencería negro, muy elegante.
-          Caray, Laura..  ¿Te pones ropa interior sexy para tu asno?  No me vayas a decir que él se entera de eso.
-          Pues claro que se entera, aunque te parezca mentira.. Siempre me he puesto sexy para todos mis amantes,  por qué no iba a hacerlo para él.  Además,  es también importante sentirme bien conmigo misma,  verme sensual.
Mi amiga se abrazó al asno,  acariciándolo con ternura,  la frente,  el hocico, la parte de atrás de la cabeza.  Le hablaba también arrimando la boca a las orejas del animal.
-          Pollito, cariño..¿ a que tienes ganas? ¿ Te quieres follar a tu ama?. Dime que sí… cielo..

Yo estaba sorprendida de todo aquello,  pero en realidad gratamente sorprendida, no me producía nada de rechazo aquella escena.   Laura se desprendió del sujetador y lo hizo despacio, con gesto lascivo, quedando sus dos enormes pechos libres.  Ahora los agarró son sus manos y los pasó por la cara del animal,  dándole un masaje con ellos. Cerraba los ojos, concentrada,  excitándose y procurando también despertar la líbido del burrito.
Siguió así mucho rato, mientras yo de pie junto a ella,  la observaba.
      -   ¿Y estás segura –le pregunté-  que el burro se entera de todo esto que le haces?
-          Jajajaja… Claro que estoy segura, segurísima.  Y si  no te lo crees, míralo por abajo, anda…
Me di la vuelta para mirar debajo del vientre del animal, llevándome una tremenda sorpresa.  El burrito tenía toda la tranca fuera,  erecta,  enorme.  La levantaba de vez en cuando, golpeando suavemente su propio vientre.  Era un falo de unos 50 a 60 cm., grueso, con un glande algo sobredimensionado para el grosor del fuste.  Tenía curiosamente como dos colores,  la cabeza y una parte de la polla era de color más claro  y el resto era negro.
Siempre me ha gustado el miembro de los equinos, lo considero precioso, quizás porque entre todos los animales son los que lo tienen más parecido al hombre (salvo el tamaño, claro).   Me resulta erótico, no tienen la forma extraña de otros mamíferos.  Son miembros elegantes, rectos,  con su glande también parecido al pene de los humanos,  liso, suave.
Una vez que Laura ya advirtió la excitación de su amiguito cogió un taburete y se sentó al lado del animal, como si fuese a ordeñarlo.   Pero lo que hizo es arrimar el cubo y con una esponja y la ayuda de sus manos lavó delicadamente el miembro al burro.  Lo enjabonó bien, lo aclaró y lo secó con una toallita.  El animal no aflojó para nada su tremenda erección, estaba ya preparado para lo que tenía que venir.
-          Es importante  -me comentaba Laura-,  una buena higiene, tan en cuenta que pueden tener bacterias propias de ellos que para nosotros  los humanos pueden ser dañinas..
Una vez efectuado el aseo siguió mi amiga con los preparativos.  La verdad que lo tenía todo muy bien ideado.  Primero colocó sobre el lomo del animal, en su parte trasera, una especie de cincha ancha,  una gruesa correa de cuero que colgaba a los lados del asno.  En su parte final la cincha estaba vuelta sobre si misma y cosida, formando una especie de ojal de unos 30 cm..   Luego acercó una mesita,  como una camilla,  muy baja, con ruedas en sus cuatro patas.  La camilla, corta de longitud, tenía una colchoneta y almohada incorporada.  Laura se echó sobre ella, de tal forma que el trasero le quedaba justo en el borde y las piernas colgando.  Seguidamente se despojó de las bragasy sirviéndose de los pies hizo rodar la camilla bajo el vientre del burrito. Obviamente no cogía entera en sentido longitudinal, así que quedó un poco de forma transversal, con parte del tronco y la cabeza asomando por un lado. 
Seguidamente levantó las piernas y metió los pies por los ojales de la cincha,  que quedaron situados a media pantorrilla.   Quedó así bien espatarrada con las rodillas subidas y dobladas.  Se acomodó buscando la postura perfecta.
-          Teresa, coge esa silla y siéntate por ahí, para que no te canses de pie.
Hice lo que me aconsejaba y me situé a unos tres metros,  hacía la parte trasera del animal, para observar mejor.
Laura cogió un frasco de lubricante que tenía también a mano y engrasó abundantemente su sexo y también el miembro de Pollito. Era ya el último requisito para proceder al acto.   Agarró el pollón con una mano por detrás del glande y con la otra separaba los labios de su coño.   Se llevó el miembro del animal a su vulva y comenzó a restregarlo arriba y abajo, sin prisas, de forma concienzuda,  con experiencia.  Al tiempo que restregaba apretaba un poco.   Estaba perfectamente depilada y así podía yo observar muy bien como se estiraba su piel, sus labios grandes,  como crecía el clítoris.  Comenzó enseguida a gemir dulcemente.
Los equinos tienen un semblante muy inexpresivo,  no transmiten apenas la alegría, el miedo u otras actitudes como sucede por ejemplo con los perros.  Mantienen un gesto como hierático,  relajado,  mirándolos de lado, por la forma de la boca, es como si tuviesen una pequeña sonrisa permanente.  Al tiempo que yo observaba la manipulación en el sexo de Laura, miraba también al burrito, quieto totalmente, dejándose hacer, pero mirando muy atentamente,  a pesar de esa inexpresividad,  parecía que su rostro de había dulcificado.  Permanecía con la cabeza algo agachada, como concentrado.
-          Laura  -me atreví a interrumpir un momento sus jadeos-,  dime, y si el burrito te diera un empujón fuerte para penetrarte, como hacen con las burras ¿que pasaría?
-          No hay problema.  Ese instinto lo tienen cuando están encaramados encima de la hembra, y empujan para penetrarla al completo. En esta postura,  con las cuatro patas en el suelo, no lo hace y si lo hiciera, yo con la mesita de ruedas me apartaría rápido.  Pero lo que sí hace, fíjate, es tensar de vez en cuando los músculos de la polla, como si quisiera levantarla y la lleva ligeramente hacia delante, pero sin presionar.
-          ¿ Y eso te gusta?
-          Uffffff, cuando lo hace me vuelve loca….
Me fijé con más detenimiento y, efectivamente, el asno tensaba la polla de vez en cuando, al tiempo que mi amiga soltaba un gemido mucho más fuerte.
-          ¿Y cuando se corre el animalito?
-          Cuando yo quiero…
-          Joder  ¿y como lo consigues?
-          Es fácil.  Estos animales solo se corren cuando la tienen totalmente metida.  Como en este caso solo es la cabecita y algo más,  no llegan al clímax,  y para conseguir que termine cuando yo estoy ya algo cansada,  lo masturbo con las dos manos por la longitud de toda la polla, entonces sí, entonces eyaculan.
-          ¿Y que tiempo aguanta con la erección?
-          Mucho tiempo,  a veces una hora…
-         Joder, no me extraña que te vuelvas loca con el animalito…
Siguió el masaje entre el glande del asno y el coño de mi amiga.  Noté como lo tenía ya muy abierto, dilatado.  Se apartó un momento para poner más lúbricamente y volvió a  la tarea.  Entonces me pareció que la punta de la polla,  la bonita y tersa esfera de carne dura,  se hacía como más corta, como si se aplastara.   Era, sencillamente,  que empezaba entrar dentro de Laura.
-          ¡ Si no lo veo, no lo creo…¡  Te está entrado…
-          Pues claro, cielo, claro.  ¿No te lo creías, verdad?.
Ya no aparté más los ojos de la zona íntima de mi amiga, es más, acerqué la silla para quedar muy cerca.   Cierto que en una escena como la que describo,  habrá personas que se escandalizan,  que considerarían a mi amiga una auténtica pervertida, inmoral, etc.    Yo creo que nadie estamos en condiciones de juzgar a nadie, todos tenemos nuestros defectos y pecados.  Por eso, en ese momento yo solamente me centraba en un acto sexual, puramente sexual, sin más condicionantes.  Y cierto, que al menos para mí,  era de un encanto y elegancia extraordinarios.  La mujer, allí, totalmente abierta, con los poderosos muslos en los costados del animal,  gimiendo, los pechos desparramados, la boca abierta como si le falta el aire…
-          ¿Te has corrido, Laura?
-          Me he corrido ya dos veces, cielo.  Ahora vendrá la tercera y forzaré la corrida de mi macho…
Reconozco que tenía suerte,  gozaba sin frenos.  Normal que de un tiempo a esta parte no se acordara para nada de los hombres.
Totalmente dilatada, relajada,  tiró con fuerza hacia ella del pene de Pollito.  Entonces sí,  se coló toda la cabeza del falo dentro de mi amiga. Y noté que lo hacía sin que le resultara desagradaba, sin que le doliese.  Soltó un suspiro aún más hondo y mientras la polla del animal se tensaba otra vez,  ella siguió apretando hasta que entraron unos diez o quince centímetros más.  Ahora ya no se controló la mujer y soltó más que un gemido casi un aullido, para quedar luego unos momentos reposando sobre la camilla, manteniendo dentro esos 25 a 30 centímetros de polla asnal.
A continuación se echó más lubricante en las manos y sin sacarse el miembro comenzó a masajearlo en toda su longitud, masturbando al animal.  Solo duró esta operación unos momentos,  el burrito volvió a tensarse, abrió sus fosas nasales para respirar agitadamente y de golpe el coño de Laura escupió hacia atrás varios chorros de semen, que salían apretados entre las paredes de su sexo y el miembro del animal. Lo que había ocurrido es que teniendo ella metida la polla hasta el fondo,  su vagina estaba totalmente ocupada y un chorro tan potente y abundante de semen no tuvo más remedio que escapar hacia fuera buscando una salida.
Ahora ella permaneció un momento quieta, aún con el falo dentro, para que Pollito, gozara hasta el final  Enseguida el animal se echó un poco para atrás y salió del interior de la mujer,  colgando su falo ahora ya algo flácido y chorreando aún algo de esperma.   Laura desplazó la camilla,  y se ausentó un momento a un baño cercano para asearse.  Yo no pude evitar arrimarme a la cabeza del animal y acariciarlo, al tiempo que le hablaba…
-          Muy bien, muy bien, Pollito, te has portado, eres un auténtico macho.
El animal movió la cabeza para rozarme con su hocico, como si quiera también acariciarme.
No fue, por supuesto, la única vez que acudí a contemplar aquel bonito espectáculo.   Lo grabé también alguna vez y luego veíamos el video,  con todo tipo de comentarios.   Ella me animaba a que yo probara también su experiencia, pero no acababa de decidirme.
Pero eso no impedía que alguna vez viendo como disfrutaba mi amiga me cogiese también un buen calentón y allí mismo me desnudaba y me masturbaba con todo entusiasmo hasta sentir, como ella,  más de un orgasmo.
Somos muy guarras, lo reconozco.  Pero.. ¿y lo bien que lo pasamos?

La cosota de mi perro

No tengo ni idea de la vida que fue del perro según el veterinario no ha sido maltratado, lo más probable es que lo hubieran abandonado o se hubiera escapado, ni ide, pero si siento que el perro se siente seguro conmigo y a su forma me lo hace saber....buena va voy hacer mención al titúlo del artículo.

yer subí este relato. Tengo perro por fin!!!! os voy a contar algo más a parte del sexo que me da, estoy muy agradecido de su compañía, es ilusionante ver como me huele al llegar a casa y me espera en la puerta, como se avalanza sobre mi a lamerme, como revoltea a mi alrrededor y me sigue a mi habitación, se sienta y observa mientras me desnudo, me voy a a ducha porque además sabe le toca paseo, uso las escaleras para no encontrarme a nadie del condominío, tanto en las mañanas como a a la tarde y vivo en un terceroooooooooooooooo ahí que en realidad es un cuarto, por las mañanas unas tres veces a la semana voy hacer footing y claro se viene conmigo y a las tardes es un simple paseo por el barrio así de paso hace sus necesidades que además en diez quince días aprendío y eso que según el veterinario esta más cerca de los cuatro años que de los tres años. 
No tengo ni idea de la vida que fue del perro según el veterinario no ha sido maltratado, lo más probable es que lo hubieran abandonado o se hubiera escapado, ni ide, pero si siento que el perro se siente seguro conmigo y a su forma me lo hace saber....buena va voy hacer mención al titúlo del artículo.
Tiene una alzada de 52 cms y una largura de morro a culo de casi 68 cms es un perro de musculatura fuerte ahí voy,  su pedazo de polla totalmente extraida de su funda mide 24 cms de puro placer y una gordura de unos 3,8 cms menos en a bola que tiene otra medida,  la bola de 13 cms hancho diametro (6,5 de gorda) aparece a los 7 cms desde el inicio de la funda, la bola de mide en altura 5,5 cms y desde el final de la bola hasta la punta supone sobre los 13 cms, su punta es algo gorda semi plana y puntiaguda que a veces menudos puntazos me da el cabrón, así que imaginar como me deja el culo cada vez que me folla y a ves el cabrón me compromete, pero como si algo intuyera y tenía algo de temor en la calle si alguien se acerca no va a olerle o si alguna visita viene, ...si es que es un encanto de perro y lo quiero tanto y tanto.
Hay veces que esta o tonto o vago pero no acierta yo no siempre tampoco quiero sujetarle la polla y guiarle pues la verdad esas veces que me monta como una perra, sus patas como sujetan mi cintura ummmm que perra me siento, viene me da unas sacudidas se corre se va, lo llamo y me golpeo el culo enseñandole donde, vuelve, me vuelve a montar otras sacudidas se va i así,  me lame el culo, se lame él, vuelve me monta y así puede estar unas cuantas veces y siempre soltando un chorro de leche, cuando el quiere y se lo noto enseguida por el frenesí, entonces si, sus patas parece me sujeten más fuerte mi cintura me da unas buenas embestidas que a penas dura dos o tres minutos y ya me mete toda la bola, que me revienta, pero como el culo está ya más que preñado lleno de leche, entra con comodidad y menudo placer imagina 6,5 cms dentro del culo y unos 5,5 cms largo, naturalmente su parte de polla antes de la bola ni la siento, pero lo que es el resto esos 13 cms y si bien toda la gordura de la polla es de 3,8 cms la bola hace que no la sienta pero si siento y muy bien los vaivenes y roces en las paredes del culo que hace cuando suelta la leche y que cantidad de leche, hay veces sobre todo cuando se mueve que me sale del culo y desde luego cuando por fin saca la bola ese pluaffff que oyes y te libera hay madre que placer y liberación me quedo hecho trizas, hay otras veces es menos delicado el cabrón y la saca antes y leches eso si duele, soportable pero duele.
Como digo es el a veces el que me busca y como voy siempre desnudo en casa pues si estoy sentado viena a lamerme la polla o si me levanto se viene detras se revoltea, me empuja con el ocico el culo, y se me levanta para someterme, lo que si le gusta y mucho es que le mastube le acaricie la funda, enseguida hecha algunas gotas de leche lo que aprovecho para sacarle todo el rabazo que se gasta, con la mano sujeto el final de la funda extrayendo todo el rabo y bola, la tentación me puede y le regalo una mamada, ahí enseguida me busca, me obliga a ponerme en cuatro, ser su perra y claro ¿como negarme?.
No obstante procuro no hacerlo más de una vez a la semana, de todas formas más es obligarle y bueno parece que los perros no son de todos los días porque cuando se corren bien les cuesta, pero si es verdad que como he dicho es él quién me busca y me encanta claro. 
Otra cosa noto me pasa es que cuando voy con un tío para nada es lo mismo, si que disfruto faltaría más, una buena polla te rellena bien el culo por todo, pero echo de menos esa bola.

Anto, la puta de todas las pijas


Anto

Luego de esas vacaciones en Mendoza, no volví a ser la misma. Con Santi seguí algunos meses más, si bien nunca se enteró de las cosas que hacía, me terminé aburriendo y cortamos. Viví el último año de secundaria totalmente descontrolada. Encima, mis amigas del curso acompañaban en todo lo que sea descontrol. Hasta hicimos encuentros bastante zarpados con otros chicos del curso.

Pero no se por qué, internamente, necesitaba un novio. Antes de terminar el colegio, graduaciones, y demás fiestas, en encanché con un pibe. Aguanté lo más que pude. Hasta que me fui de vacaciones a Gesell con mis amigas, y ahi volvió todo a la normalidad. Luego comencé la facultad. La carrera que elegí se da a unos kilómetros de Rosario, asi que viajaba todos los días. Con mi novio nos veíamos bastante poco por este motivo.

Empecé a salir a las peñas de los jueves, y me quedaba a dormir de una amiga. Esas fiestas eran un descontrol total. Venía esquivando las tentaciones hasta que entró en escena Germán. Un chico que iba a primer año también, pero a otra comisión. Amigo de una de las chicas con las que me juntaba a estudiar, empezaron a juntarse él y sus amigos con nosotras.

Al principio hubo bastante histeriqueo, aunque yo sabía como iba a terminar. El pibe sabía que tenía novio, por eso se acercaba, pero no avanzaba de una por miedo a un rechazo. Lógico, no sabía como era yo.

Por eso, en una de las peñas, nos pusimos a bailar y lo calenté tanto que no hubo más nada que hacer. Me agarró de la nuca y me comió la boca. Lo que había esperado ese beso! estaba desesperada. Igualmente, ese día él se fue y yo me quedé a dormir de mi amiga hasta la mañana siguiente que fuimos a clase.

A la semana siguiente, otra vez peña. Ya a mi novio le empezaba a molestar. "Otra vez?!" me decía tratando de disimular su disgusto. "Tengo que aprovechar, porque después vienen las épocas de exámenes y no voy a poder salir más", le respondía tratando de parecer lo más sincera posible. La verdad, es que estaba decidida a que pase más con Germán.

Hicimos la previa en el departamento de mi amiga. "Mirá lo que te traje", me dijo cuando entró Germán y sus amigos. Ella sabía que estaba de novia, pero lejos estaba de ser la voz de mi conciencia que me recomendaba seguir un camino de fidelidad.

Hacía todo lo posible para que pase algo con su amigo. Esa noche, no llegamos a ir a la peña. Mientras estábamos en el departamento, lo tuve cerca todo tiempo. No aguantamos y nos fuimos a una de las habitaciones a chapar como locos.

Me arrodillé y le saqué de un tirón el pantalón. Su pija quedó semierecta colgando frente a mi cara. Me mordí los labios y la agarré para pajearla. Terrible pija bien gorda tenía el pendejo. La fui chupando hasta que se le puso bien dura. La dejé brillando de saliva, aunque no me entraba toda en la boca, me aseguré de no dejar un centímetro sin pasarle la lengua.

Los gritos de mi amiga diciendo que nos íbamos nos interrumpió. Peor aun, la loca entró a la habitación como si nada y lo enganchó a él justo subiendose los pantalones y a mi limpiandome la saliva chorreando en mi cara. "Después siguen chicos, vamos!". Cuando salgo, ella abrió los ojos como platos haciendo señas de "QUE PEDAZO DE VERGA". Me rei y nos fuimos.

Me pasé toda la noche arrinconada contra la pared. Su pija apoyada en mi pierna y sus manos apretandome el culo. "No aguanto más, cogeme!" le dije ya desesperada de pija. La encaré a mi amiga y le dije que me tenía que ir YA a coger con el amigo. Ella me dio la llave y nos fuimos. Entramos desesperados y nos tiramos en la cama mientras nos sacábamos la ropa.

Lo dejé en bolas, dispuesta a terminar lo que había empezado. Su pija enorme reposaba contra su abdomen. Me acomodé entre sus piernas y la agarré con las dos manos llevándomela a la boca. Le pasé la lengua, de arriba a abajo, de abajo a arriba; la escupí. Me fui tragando lo que pude, casi la mitad. Me detenían las arcadas y la tos que me provocaba esa poronga inmensa atravesada en mi garganta. "Por Dios... es imposible!" decía sin soltarla. Una sonrisa de satisfacción se le dibujó en su cara.

Seguí chupandola hasta que lo hice acabar. Toda la leche le saltó en el pecho. No paraba de salir. Estaba cargado. Le pasé la lengua limpiando las gotitas de semen que aún caian de su pija. Me senté arriba y lo besé. Él me tocaba la cola y las tetas mientras metía su lengua lo más adentro de mi boca posible.

"Así que tu novio no tiene una pija así de grande" me decía mientras la refregaba, aun durísima, por mi pierna. "No", le respondí. "Pero la sabe usar muy bien... no sabés como me coge" le decía tratando de provocarlo (aunque, era la realidad). Me tiró en la cama y se acostó encima mio.

Me fue besando, hasta que se quedó en mi concha. Me la chupó desesperado, bien bruto, pero me hizo estallar. Después de acabar, metió sus dedos y los sacó húmedos. Se los chupó y se tiró encima mio.

Nos besamos mientras él acomodaba su pija en mi concha. Hacía rato no recibía tanta pija, asi que costó entrar un poco. Pero cuando se acomodó... puff... me reventó. Me cogía más y más fuerte. Se agarraba de mis hombros para clavarla con más fuerza. Tuve que pedirle que frenara un poco porque me rompía. Lejos de hacerlo, se arrodilló y subiendo mis piernas a sus hombros me pegó una garchada que aun hoy me acuerdo y me tiemblan las piernas.

"Ayyy siiii" gritaba yo desencajada. "Más! Más fuerte!" le exigía mientras Germán no paraba un segundo en clavarme la poronga hasta el fondo. Terrible aguante tenía el pendejo, que no frenaba un segundo de cogerme con ritmo frenético.

"Y? asi te coge tu novio?" me decía mientras sacaba la pija entera y la metía de golpe hasta el fondo. "Quien te coge mejor?" volvía a preguntar. Yo la verdad estaba extasiada de placer y a punto de acabar de nuevo. No solo por la cogida sino porque nunca me había sentido tan puta.

"Vos... vos y esa pija inmensa que ahahhhhahhhhh" no pude terminar la frase que me tembló todo y acabé. Él se dio cuenta, la sacó y empezó a lamer los flujos que chorreaban de mi concha. "Ay me mataste, no doy más" le dije tratando de recuperar el aliento. "Esto recién empieza pendeja", me dijo mientras me daba vuelta y me ponía en 4. Sentí su pija en la puerta de mi concha, ya totalmente abierta y acostumbrada al nuevo tamaño de mi macho.

Se agarró de mis pelos y me cogió como quizo. Me daba chirlos mientras me la clavaba, me besaba, tocaba mis tetas, mi clítoris. Me hizo estallar de nuevo. Mis piernas se aflojaron tanto que me caí en la cama, pero él seguía.

Yo mordía la almohada para no gritar. Me agarraba del pelo para levantarme la cabeza y al oído me susurraba "sos mi puta? sos mi putita?". Yo me re calentaba más. Terrible como me ponía esa pija. "Si, soy tu puta" gritaba desencajada.

Cuando no aguantó más, sacó la pija y me bañó la espalda de leche. Seguía teniendo una manguera que no paraba nunca. Me levanté a limpiar, nos acostamos un rato para descansar hasta que el timbre y los gritos de mi amiga nos despertaron. Volvía re borracha y acompañada. Al chabón lo conocía de vista, era de nuestra comisión pero nunca habíamos hablado con él.

El departamento tenía solo una habitación (nosotras dormíamos juntas), por lo que Germán y yo salimos dejandoles el turno a ellos. Nos quedamos en la cocina un rato, escuchando como se la cogían a mi amiga. No aguanté y me arrodillé a chuparle la pija de nuevo.

Terminé arriba de la mesa cogida de nuevo por Germán. Hasta que el boludo empezó a insistir en romperme el culo. Me negué, se enojó y se fue. Yo quedé re caliente y enojada; me fui a domir a un sillón.

Al otro día me desperté cuando el chongo de Pame (mi amiga) se iba. Era más del mediodía. Por supuesto perdimos la clase de la mañana, y tuve bastante lío con mi novio porque no le contesté ningún mensaje (siempre le digo que vuelvo temprano, porque al otro día curso y hasta ese día nunca me había pasado de quedarme dormida y no contestarle). En mi cabeza todavía rondaba el pijón de Germán partiéndome al medio por lo que no le di mucha bola.

El fin de semana me encargué de hacerle pasar el enojo. Le chupé la pija hasta que no le quedó una gota más que largar. Cogimos todo el finde, aunque empezaba a extrañar el salvajismo con le que me cogía Germán. Cuando volví a la facu, hice las pases con Germán, me pidió disculpas y seguimos como si nada.

Llegaron las vacaciones de invierno. Para seguir cogiendo con Germán, inventé que nos juntábamos a estudiar para los exámenes que venían después. Si bien en parte era cierto, varias de esas tardes de estudio eran en el departamento de Germán para coger.

Cuando se fue acercando la fecha de rendir, cambiamos el garche por el estudio de verdad. Pero no me aguantaba estudiar cerca de ese pijón. Un día, el día del cumpleaños de la hermana de mi novio, nos juntamos a estudiar. Él me pasaba a buscar por el departamento de Germán y nos ibamos a la fiesta.

Traté por todos mis medios aguantarme, pero no pude. En un descanso, se puso al lado mio y me dijo que me quería coger. Ahi, en ese momento. Con los otros cerca. La situación me re contra exitaba, pero en poco tiempo me venían a buscar. "Un rapidito" me dijo al oído y casi acabé. Me levanté como para ir al baño, él me siguió y me metió de prepo en su habitación. Me arrodillé, obediente, y le chupé la pija desesperada.

"Esperá, te quiero coger" me decía mientras yo seguía descontrolada. "Esperá pendeja esperá ahhh", y acabó. Me sentía tan puta que dejé que me acabara todo en la boca. Era la primera vez que lo hacía con él. La soborié un rato, y me la tragué. Me paré y le mostré la boca vacía.

"Te quiero cogerrr" me repetía. Yo estaba re caliente, pero mi novio había llegado para buscarme. Me tuve que ir, asi hirviendo como estaba. Subí al auto y le di un beso de lengua bien fogoso. Aún sentía la lechita calentita de Germán escurrirse de mis labios. Besar al cornudo de mi novio apenas había terminado de petear a mi macho me excitaba de una forma que nunca la había experimentado.

Apenas arrancó el auto le exigí que me cogiera. Antes de la fiesta, me llevó a casa y me garchó de las maneras que quizo. Pero fue un click en su cabeza. Como podía ser, que después de estudiar, volviera tan caliente? Cada vez sospechó más, me tuve que cuidar mucho. Venía re bien, hasta que me traicionaron las ganas de pija. Con Germán nos dejamos de ver un tiempo.

Hasta que un día, voy al departamento de mi amiga y los encuentro a los dos. Ahora se estaba cogiendo a mi amiga. A la noche, me empezó a mandar mensajes tratando de explicarme lo que no hacía falta. "Boludo, nosotros garchamos nomás. No tenés que explicarme nada, solo cogerme. Soy la putita de esa pija, cogeme y listo".

Esos mensajes me los mandaba mientras le cocinaba a mi novio. Trataba de disimular pero me temblaban las piernas con las cosas que me ponía. Tuve que apagar todo. Eso fue el puntapié inicial para retomar el garche con Germán. Pero esta vez estaba dispuesta a todo. Un sábado, salí con mis amigas de la secundaria y a propósito publiqué donde estaba. Germán no tardó en aparecer. A mis amigas no tenía que explicarles nada.

Nos subimos a un taxi y fuimos hasta el telo más cercano. Cuando entramos, ni bien cerró la puerta, me arrodillé y saqué el pijón afuera. "Cómo extrañé esta pijaaa" decía mientras saboreaba todo el tronco. Aproveché que aun no estaba tan dura para metermela toda en la boca.

Cuando la dejé lista, me hizo parar agarrandome de los pelos y me puso contra la puerta. Bajó mi pantalón y asi de parados me empezó a coger. Sus manos tocaban mis tetas por encima de la remera. Su respiración a centímetros de mi oído me ponían re loca.

"Sos mi putita, pendeja... sos mi putita" me repetía mientras me pajeaba con sus dedos. Yo chorreaba de calentura encima de su verga. "No... soy la puta de tu pija" le repetía mientras me abría en dos con cada embestida. Sin sacarla, me tiró en la cama en 4 y se puso encima castigándome. Su cuerpo chocaba y rebotaba contra mi cola. Siguió un rato más hasta que no aguantó y acabó adentro mio. La dejó adentro, descargándose, hasta que la sacó flácida y con el forro colgando lleno de leche.

Yo me quedé quieta en esa posición. Él aprovechó y empezó a chuparme la concha, metía los dedos, me lamía... estaba a punto de acabar. Él se daba cuenta por como temblaba. Su lengua empezó a subir y llegó a mi cola. Me volvía loca que me chuparan la cola, pero él nunca lo había hecho. Tampoco lo dejaba, porque yo sabía que eso era un camino de ida a querer pija por atrás.

Hasta ese momento, nunca le había entregado la cola a mis amantes, solo a mi novio. Pero esa lengua rozando mi ano mientras los dedos jugaban dentro de mi concha me aflojaron toda. Acabé como una bestia, tanto que no pude mantenerme en la posición. Caí boca abajo exhausta. Levanté mis caderas, abriendo un poco mis nalgas y le pedí que siguiera chupandome la cola.

Se avalanzó desesperado a seguir con su trabajo. Yo gemía cada vez más fuerte. "Hoy es tuya" le dije entre gemidos. Se tiró encima mio besándome el cuello. "Después que te rompa el orto, no vas a querer otra pija, sabés?" me decía refregando su tronco ya durísimo de nuevo entre mis nalgas.

En respuesta, le movía el culo en la pija provocándolo. Me dio vuelta, me dejó boca arriba y levantó mis piernas hasta mis hombros. Empezó cogiéndome por la concha, mientras usaba los lubricantes que traen los forros para mojar toda mi cola con sus dedos.

Ahora, de costado, sus dedos empezaron a penetrarme. Su pija nunca salía de adentro mio. La dejaba enterrada toda y la movía apenas. Sus dedos me abrían la cola bien despacio. Volvió a tirarme boca arriba, con mis piernas abiertas. Levantando mis caderas, se embardunó la pija de lubricante y empezó a apoyar la cabeza en mi ano.

Empujando, despacio, la fue enterrando casi hasta la mitad. "Ahiiii basta!!" le grité desencajada. Dolía. Y mucho. Pero sabía que tenía que aguantar un poco. Se empezó a mover despacio. Mi cola se fue rindiendo al placer de sentir esa terrible poronga gruesa abrirme en dos por la cola, como nunca antes la habían abierto.

Con cada embestida, Germán aprovechaba y la iba metiendo un poco más. "Ahhh me vuelve loca esta pijaaaa" gritaba mientras él aceleraba el ritmo. "Muy puta te vuelve mi pija pendeja muy puta!" gritaba él ya peligrosamente desencajado penetrándome con fuerza. Me dolía pero no podía parar. "Haceme acabar como vos sabés". La sacó y nos pusimos en cucharita. Pero, la pija la enterró en la cola. Pude sentir como entró mucho más fácil. Tenía el culo totalmente dilatado.

Me empecé a mover, despacio, mientras él me masturbaba y acariciaba las tetas. Acabé con la pija en el culo mientras él me tocaba. Lejos de calmarme, sentir ese pedazo de carne dentro mio me volvió más loca. Me empecé a mover desesperada, tan loca que me la clavé entera.

"Aaayyy siiiii que puta me vuelve tu pija que puta me vuelve tu pijaaa" gritaba mientras Germán trataba de agarrarse de alguna parte de mi cuerpo. "La tenés toda adentro, boluda te la comiste toda!!" gritaba Germán ya al borde del orgasmo también. "Que puta me vuelve tu pijaaa" grité en la última embestida que lo hizo acabar. Me frenó, se quedó un rato con su pija clavada adentro mio.

Despacio, la fue sacando. Yo estaba loca, re caliente y con más ganas de pija. Se la empecé a chupar hasta pararla de nuevo. Me senté arriba y lo cabalgué hasta que acabé. Me tiré en la cama destruída. Pero él no se iba a quedar con las ganas.

Se acomodó arriba mio, y me pasaba la verga por mis labios. Saqué la lengua para rozar su cabeza cada vez que pasaba por ahi. Sentía como latía cada vez que la tocaba. Hasta que no aguantó más y acabó un chorro espeso sobre mi cara, y el resto lo desparramó en mis tetas.

El turno se terminó, nos fuimos cada uno en un taxi diferente. Mis amigas estaban en el boliche. Me fui con ellas, y fue una gran decisión. Mi novio me escribió casi terminando la noche preguntando si quería que me pasara a buscar.

Sabía que un poco lo hacía para controlarme, pero ya había recibido lo que quería asi que no me molestaba que viniera. Llevamos a una de las chicas a la casa y me fui a dormir con él, que tenía terribles ganas de coger. Nos acostamos en cucharita, y me apoyaba la pija durísima. Sabía que hasta que no lo calmara no me iba a dejar dormir.

Me acomodé, así como estábamos cuchareando, y me clavé su verga. Me movía rápido, para que acabe lo más pronto posible. Aun sentía la concha dilatada por Germán, pero por suerte él no se dio cuenta que estaba más abierta. No aguantó mucho más el ritmo que le ponía y lo hice acabar. Largó toda la leche, sacó la pija y se acomodó abrazándome para dormir.

"Que putita que te volvés con mi pija" me decía al oído mientras me tocaba para hacerme acabar. "Ayy sii mi amor" le repetía. Acabé (no tan fuerte como las veces anteriores esa misma noche) y nos quedamos dormidos. Yo soñando con la próxima vez que me coja el pijón de Germán, él ignorando que en realidad, yo era puta de todas las pijas que me quieran coger, no solo la de él.

a cafetera!!!

a cafetera!!!

Todos los dias la cruzaba hasta que se dio


Esto paso hace un tiempo....... Yo viajaba todos los dias hacia el trabajo y dos paradas antes de bajar en un parque veia una simpatica señorita que vendia cafe en la calle 1,65 cm pelo corto negro sus medidas asi a ojo nomas 120-100-120, era terrible el par de tetas y el culazo que portaba, cada vez que pasaba la veia y me la imaginaba desnuda paradita y yo por detras agarrandola de los hombros y clavandole mi pija en ese enorme culazo asi estuve como tres meses hasta que un dia me decidi pero pensaba como hacer e hice la mas facil me baje en esa parada y haciendome el boludo que buscaba una calle , mirando con carpa que quedara sola para atacar estuve asi unos 10 minutos hasta que quedo sola fui y le pedi un cortado con una medialuna le pregunte por la calle y ahi quize tratar de entablar una conversacion y no me salio me corto enseguida como quien no quiere la cosa le pregunte si estaba todos los dias me respondio que si y me fui a seguir con mi dia sin antes mirar ese pedazo de culo para colmo la hdp se ponia calzas metiendosele bien adentro de la raja me fui con una ereccion interesante .Bueno asi lo hice por una semana y solo le habia sacado que horario hacia y que dias trabajaba (el cafe era horrible y la factura una piedra) me canse y por unas semanas no baje la veia pero me contenia para no hacerlo paso algo mas de un mes no aguante y baje cuando me dirijo hacia ella se da vuelta y me dice .- A bueno volvio el perdido!!!!!-. se rie socarronamente y sigue atendiendo (me puse de todos los colores) me acerco y digo "Hola" ahi me llevo una sorpresa ,me mira y me dice.- esta divertido verme desde el colectivo..-. uhhhhhhh que hago? trago saliva y le digo" no te entiendo??? Perdona" en eso ella se queda sola y la encare...
- Mira te vengo mirando desde hace un tiempo desde el colectivo y me gustas, baje para conocerte y que me conozcas, da para que nos encontremos fuera de tu trabajo a charlar...-
ella me dijo....
-Sabes cuantos boludos como vos me encaran y no consiguen nada!! porque yo haria una excepcion con vos respecto de los demas...-
Yo respondi....
-Mira tenes razon no hay ninguna manera que una mina como vos se fijara en mi, soy un salame!!!...-
Por supuesto me di vuelta y me fui al carajo, por dios que pesadas que fueron esas cuadras hasta llegar al trabajo, me faltaba el aire, me miraba al espejo y me decia "salame"... los dias fueron pasando hasta que me recupere del terrible fracaso, segui con vida ya que no me habia cambiado nada pero me quedo la espina de la mina y como me habia cortado el rostro. Cierto dia viajando en el colectivo pero llendo hacia otro lado por una cuestion de tramites ( venia bastante lleno por cierto ) estaba parado con gente por doquier y me pellizcan el culo, yo asustado miro para todos lados, no veo a nadie siento que me dicen al oido una voz de mujer .- Bajas en la proxima?-. yo sin mirar le digo .- No..-. me responde .- Te vas a perder este hembron!!!..-. ahi fue que me di vuelta, la veo y era ella .-Yo me bajo aca no se vos...-. me dice... yo pensaba entre mi que hago me bajo y el tramite que se vaya al carajo o me hago el rudo y sigo por supuesto que ahi no me daria bola por los siglos de los siglos. No hubo mucho que pensar me tire de palomita del colectivo 
Ella .- Mira muñeco yo voy a hacer unas compras en la otra cuadra despues de eso quedo libre para lo que quieras que hagamos..-.
Yo:.- Me estas jodiendo no? para lo que quiera, lo que quiera?-.
Ella.- Si lo que escuchaste!!!, ahora tengo tiempo sino vos te lo perdes...-.
Yo:.- Eeeeeehhhhh!!! -.
Ella.- De enserio lo estas pensando???-.
Yo:.- Nooo!!! solo queria ver la cara que ponias...jajaja!!!-.
Ella:.- Ahhh flaquito sos un boludo importante..-.
Yo:.- Bueno, bueno tan asi nos llevamos, adonde te acompaño y nos vamos de aca-.
Ella..- Ahora no se, no se...-.
Yo:.- Dale no me hagas rogarte?, era una joda nomas-.
Ella:.- Ok dale vamos-.
Fuimos hasta ese lugar que era a un par de cuadras hablamos un par de boludeces, hizo sus compras y salimos
Ella :.-Bueno decime adonde vamos-.
Yo:.- Mira yo por aca no conozco mucho pero si vamos para alla...-.
Ella:.- Deja, deja !!! veni conmigo yo se por donde es-.
Y me llevo nomas ...... al telo por supuesto, entramos, una vez ahi me arrincono contra la pared, nos pusimos a besar metiendonos manos por todos lados, me baje rapido los pantalones, calzones ella no se hizo rogar, bajo, se arrodillo y empezo a chuparme la pija, la escupia, se la metia toda entera en la boca hasta atragantarse, me pajeaba de lindo era mucha la calentura que me estaba agarrando que no dude, la agarre le dije.- Ahora te voy a coger toda!!-. la di vuelta, la puse de espalda a mi, le baje la calza y ahi le arrime mi pija senti que estaba toda mojada y se cole de una .- Ahhhhhh!!-. grito, yo empece a moverme con un mete y saca rapido para colmo veia esas nalgas grandes y gordas que me volaban la cabeza me movi tres veces mas y le inunde la concha de leche calentita..
Ella:.- Upa papi!!! estabas llenito eh???-.
Yo:.- Ahhhhhhhhhhhh!!! que rico bb ufff !!-.
Ella:.- Como esta bajando la lechita!!!.... mmmmmm me encanta-.
Nos sacamos toda la ropa y nos fuimos a bañar ahi otra vez me agarro la pija, se agacho y se la metio en la boca mientras me pajeaba le pedi que parara, me miro extrañada fue ahi que arranque yo, baje y empece a meterle la lengua en es culo gordo que me fascinaba aproveche tambien y empece a estimularle el clitoris, rapido empezo a mojarse y a susurrar .- si,si,si bb segui, segui ,segui asi que me encanta..-. segui un rato mas hasta que senti como se venia y el grito .- Aaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!-. que pego indico que habia acabado, me moje bien la pija y quise metersela por el aro chico, me costo pero apenas meti la cabeza me dijo.- Nooo!!! para bb recien empezamos a conocernos y ya queres todo, no cariño este va acostar un poco mas...-. uy que calentura !!! la guacha me corto la cara lpm, me dije ok ya habra una revancha, me agarro de la mano y nos fuimos a la cama asi como estabamos todos mojados, me tiro en la cama y ella subio arriba mio la coloco en posicion y fue bajando despacio como disfrutando cada centimetro de pija que se incrustaba en esa concha caliente y empapada, una vez que estaba toda adentro empezo con los sentones, que manera de moverse la hija de puta yo aproveche y me prendi de ese generoso par de tetas y de paso le daba unos chirlos que la ponian en orbita.- Ahhhh !!! si,si,si me encanta que me las chupes, si,si,si esos chirlos bb mmmmm-. estuvimos asi un rato hasta que senti que acababa se lo dije a ella y rapido se levanto y me dijo.- Quiero tomarme toda la lechona!!..-. y asi fue, se tomo hasta la ultima gota mientras se la pasaba por la cara, mostrandome que no habia quedado nada en la boca, se recosto a mi lado y nos quedamos abrazados hablando de pavadas, miro la hora .- Uhh es re tarde mi marido me va a matar..-. grito yo la mire mientras me vestia rapido para irnos fue ahi que me dijo .- Mira que lo vamos a repetir.... ya sabes donde encontrame!!!!.....-.


Continuara.....

debut Anal!


debut Anal!


En este relato voy a contarles unas confesiones sexuales de mi desvirgación anal y el secreto que guardo con mis hijas.
Mi nombre es Silvia, me casé muy joven y soy madre de 3 niñas. Lo que estoy contando es como una válvula de escape de los acontecimientos que marcaron mi vida.
En ese momento yo estaba casada, mi vida era rutinaria, mis ideas sexuales muy cerradas, al grado que jamás permití que mi ex marido me hiciera el sexo anal.
Físicamente soy una mujer atractiva, soy maestra de danza y artes plásticas. Soy una mujer nacida en provincia, educada a la antigua, de piel clara, cuerpo bien proporcionado.
Siempre me la pasaba haciendo dietas y ejercicios cuidando la figura, usando mascarillas, mi vida sexual era ya monótona con mi marido.
Mi vida después de mi divorcio
Pero mi vida cambió en uno de esos golpes que te da la vida y después de varios años de matrimonio nos separamos. Jamás fui infiel mientras estuve casada. Mi ex marido intentó en varias ocasiones penetrarme la cola pero jamás se lo permití. Cuando me pedía tener sexo anal le decía que eso era para las putas.
Después del divorcio me refugié en la danza. Rechacé cualquier intento de acercamiento de un hombre, me sentía herida, lastimada. Incluso pasé unos meses sin salir de casa.
Mi ex marido en su ego de macho pensó que cuando me alejé de la casa por sus constantes infidelidades y borracheras regresaría derrotada a la comodidad del hogar buscando otra vez la estabilidad que según él tenía con su dinero.
Cuando conocí a Raúl el hombre que me cambio mi vida fue por medio de mi amiga Susana. Raúl era un hombre de mundo de 30 años, amante de la música, del jazz, y fotógrafo profesional. Yo al principio le mentí, le dije que era una mujer casada y que no era fácil de llevar a la cama, intentando alejarlo de mi vida.
Susana era la chaperona para invitarme a salir con Raúl y me decía:
“Necesitas un hombre que te sacuda con algo grande y Raúl lo tiene”.
“Estás loca siempre le contestaba”. En una ocasión me mostró unas fotografías de Raúl desnudo y llegué a pensar que esas fotografías eran un truco por el tamaño del miembro.
Metiendo a otro hombre en mi vida
Intenté alejar a Raúl de mi lado, lo rechacé una y otra vez a todas sus invitaciones pero dicen que el que persevera alcanza. Y era maestra de danza y él iba por mí a la escuela, me invitaba a comer, me llevaba al cine. Convivimos tanto sin llegar al sexo que creo que cuando me entregué a él ya era algo que en el fondo lo deseaba como mujer.
Me entregué a él de una forma que yo misma me desconocí. Sentí sus manos acariciar y sobar mis nalgas, sus dedos comenzaron a rozar mi sexo hurgando en mi intimidad a la vez que yo comprobaba lo caliente que estaba como mujer.
Lo miré desnudarse, observé su cuerpo y su miembro largo y grueso coronada con una cabeza enorme color rojiza. Me tomó de mi cabeza y comenzó a marcarme la pauta para que lo mamara como él quería. Cerré los ojos y me entregué al placer.
Mire a Raúl gozar con las mamadas que le daba a su miembro, me separó lentamente y me depositó sobre el colchón. Comenzó a besarme de pies, hurgó en cada rincón de mi cuerpo, se separó de mi por unos segundos, para observar la panorámica de verme acostada, desnuda, dispuesta a ser penetrada.
Debut Anal!Me sentí mujer, me abrí de piernas dejando ver todo el nacimiento de mi sexo completamente mojado. Y con un gesto insinuante le hice saber que estaba lista, tragué saliva y bajé la vista. Mis senos subían y bajaban, mi respiración se escuchaba con dificultad. Se subió encima de mí y se aprestaba a ensartarme al estilo misionero.
Me penetró con fuerza de una sola estocada que no pude evitar gemir al sentirme ensartada. Ah, ah… y comenzó a montarme de una forma brutal.
Comencé a gemir al sentir como su miembro se abría paso para incrustarse en lo más hondo de mi vagina. Perdí el control de mis actos y me monté sobre él.
Comencé a cabalgarlo, gritando obscenidades y bufando como una puta. Ccomencé a convulsionarme presa de mi orgasmo y comencé a brincar y a ensartarme con mayor rapidez, meneando mis caderas buscando la estocada final que me llevara al orgasmo, el cual llegó y me dejé caer desmadejada como si fuera una muñeca de trapo sobre su pecho.
Raúl se subió sobre mí y comenzó a cogerme con fuerza, metiendo todo su miembro en mi vagina. No tardó mucho, a lo sumo unos 10 minutos de estarme penetrando, y sentí su semen caliente bañar mi vagina. Hasta ese momento tomé conciencia que no había usado condón aunque yo usaba el dispositivo.
Se acostó a mi lado, nadie hablaba, solo se escuchaba la respiración de cada uno de nosotros.
Dejando entrar en mi casa a mi nuevo hombre
Poco a poco me sentí más en confianza, más desinhibida, y le abrí las puertas de mi casa.
Fue el primer hombre en mi vida que me hizo el sexo anal. Muchos lo intentaron pero nunca se lo permití, entre ellos mi ex marido.
Nunca le pregunté pero intuí que ella y Raúl se acostaban al tener ella esas fotografías del desnudo. Susana es fotógrafa y Raúl también así que al principio tampoco me hice muchas ilusiones cuando me acosté con él y lo quise tomar como un desfogue sexual. Pero hubo un clip con él y lo dejé que me tomara de la cola como una puta la verdad, para que voy a negarlo.
Lo que pasó en una fiesta privada
Me partió el culo en una fiesta organizada por Susana de una forma vulgar y brutal. Tal vez lo hice enervada por las cervezas, tal vez por el morbo de ver que en ese lugar estaba mi ex marido y quise que él viera que podía ser más o igual de puta que con las que él andaba.
Sabía que en esas fiestas todo estaba permitido, la gran mayoría asistía por placer. En el fondo estaba preocupada porque me fuera a lastimar al meter su miembro pero si se trataba de él estaba dispuesta a dejarlo que me lo hiciera en ese momento.
Alzé mi vista y para sorpresa mía me encontré con la mirada de mi ex marido, quien me miraba fijamente a los ojos no dando crédito a que estuviera en las piernas de otro hombre tallándole el trasero delante de la gente.
Me tomé unas cervezas, me levanté para ir a la recámara, al regresar pasé frente a mi ex marido y meneé las nalgas con más cadencia. Sentí las manos de Raúl en mis nalgas.
De reojo miré a mi ex marido y quise vengarme. Me sentía excitada pero igual me sentía cohibida de que mi ex marido me observara. Me di valor, me serví una copa más y decidí romper la barrera de lo prohibido.
Perdí la moral, no me importó en lo más mínimo que los demás hombres me miraran.
Me olvidé de todos mis miedos, me abrazé con fuerza a su cuello, lo besé  y le dije al oído, hazlo, y nos besamos. Sentí sus manos en mis caderas. Mi mente era un caos de sensaciones. Yo sabía que me iba a doler pero lo quería intentar, lo besé con fuerza y le pedí que nos fuéramos a una habitación.
Decidida a probar el por primera vez el sexo anal
Yo misma me desconocía de mis actos, el vino y las cervezas que había ingerido no me dejaban pensar con claridad. Me alzó la falda delante de todos, intenté oponerme, no pude y me despojó de las pantaletas.
Sentí todas las miradas, estuve a punto de arrepentirme y salir corriendo pero él me tomó de la cintura y me abrazó. Lo escuché preguntar por vaselina. Luego me tomó de las manos y nos fuimos a la recamara. Yo me sentía entre excitada y sonámbula pero caminé decidida a darle mi virginidad anal.
Lo cierto es que me sentía incrédula, no podría creer que estuviera a minutos de ser iniciada en el sexo anal. Él me tomó de la cintura y comenzó a acariciarme las nalgas, a separarlas buscando mi pequeño orificio.
Nos desnudamos lentamente, me colocó boca bajo, sentí sus manos separar mis nalgas y dejó mi ano ante su lengua. Me lo chupó una y otra vez, hasta dilatarlo. Tenía los ojos cerrados y tumbada en cuatro patas sobre la cama con mi trasero al aire y Raúl detrás de mi dándome lengua a mi hoyo sin parar.
Buscó la vaselina, se untó en uno de sus dedos y comenzó a meterlos suavemente buscando no lastimarme. Relájate me decía, afloja el cuerpo, tengo que dilatarte, no quiero lastimarte y tú me tienes que ayudar.
Sentir su lengua fue como si recibiera una descarga, comencé a moverme, a gritar, que por la fuerza como me agité saque el dedo que me tenía clavado en mi cola.
Comenzó a meterlo nuevamente, a moverlo de un lado a otro sintiendo lo estrecho y caliente de mi recto.
Sintiendo un pene en mi ano
Házmelo o me voy arrepentir de haber venido, fueron mis palabras. Se untó vaselina en su miembro, házmelo despacio por favor le dije. Lo intentó una y otra vez sin lograr vencer la resistencia de mi esfínter. Lo regresé a ver y le miré el pene hinchado que me pareció imposible que lograra entrar sin lastimarme.
Tomé su camisa y la mordí. Alzé mis caderas en su totalidad y lo regresé a ver y me tumbé sobre la cama. Hazlo, le dije, no te detengas, solo hazlo. Si grito, lloro, no te detengas, solo tómame o me voy a arrepentir de haber venido.
Él me afianzó de mis caderas, sentí la presión en mi pequeño orificio, cerré mis ojos, para ser sincera lancé un quejido y grito cuando la cabeza de su pene comenzó a penetrar, a vencer la resistencia que ofrecía mi anillo. Se afianzó de mi cintura con fuerza evitando que me zafara de su pene.
Me mordí los labios evitando gritar, llorar, intenté levantarme, y me afianzó con fuerza. Abrí mis ojos y sin decir palabra le hice señas inclinando mi cabeza de que me dolía, que me estaba lastimando, – salte, dame unos segundos le balbuceé. –
Me dio unos segundos, me dejé caer sobre el colchón respirando con dificultad. Me coloqué apoyada sobre la cama boca abajo con los pies en el piso completamente doblada en cuatro patas con los senos y mi cara boca abajo.
Le dije que me pusiera más crema, él se acercó separando mis nalgas, me aplicó la crema, mordí la camisa con más fuerza y le dije, hazlo, no importa que me lastimes, solo hazlo.
Abriendome el culo con su gran pene
Se colocó detrás de mí y comenzó a empujar, poco a poco comenzó a penetrarme y por fin logró vencer y romper el anillo de mi abertura anal. Arañé el colchón, sacudí la cabeza, comencé a quejarme. Tenía los ojos llorosos por el esfuerzo de no gritar – de reprimir el dolor -, hasta que no aguanté más y comencé a gritar con fuerza cuando Raúl comenzó a meterme el resto de su pene.
Me doblé por completo, intenté levantarme para evitar que me siguiera penetrando sin conseguirlo – me mantuvo firme pegada a su pene. Se mantuvo quieto, dentro de mi cola, no dándome oportunidad de moverme.
Comenzó despacio a moverse, a penetrarme poco a poco, comencé a gemir, a rotar las caderas, a menear mi cola al encuentro de su pene. Lo hacía suavemente, fue el momento que él aprovechó para penetrarme por completo.
Grité y mordí las sábanas, se me rompió una uña por el esfuerzo de sujetar la sábana con fuerza al sentirme completamente penetrada. Me doblegué por completo, comencé a decirle ya salte, termina, me estás lastimando. Por favor sal, siento que me partes. Comenzó con su vaivén de entrar y salir con fuerza, afianzado a mis caderas. Cada vez que me penetraba me empujaba contra el colchón.
Lo sentía hasta lo más hondo de mis intestinos – me sacó excremento pero no le importó, se limpió con la sabana y siguió penetrándome. Me sentía desfallecida, con mi trasero abierto.
Perdí el tiempo de cuanto duró pero fue bastante tiempo antes de bañar mis intestinos con su semen para rodarse a un lado bufando, agitado, sudoroso.
Me sentí muy sucia al verme como estaba
Me puse de pie, me temblaban las piernas y la recamara olía a excremento. Miré las sábanas manchadas, sucias. Me dio vergüenza de manchar las sábanas. Él me comentó, no pasa nada, es normal…
Estuvimos juntos más de tres horas. Intenté detenerlo y le dije, ya no me lo hagas, me lastimas, por favor, me duele. No logré evitar que lo hiciera y me volvió a penetrar de la cola por segunda vez en mi vida.
Cuantas veces me lo hizo perdí la cuenta. Terminé con la cola llena de semen. Entre los muslos de mis piernas y en las sabanas había excremento, apenas podía caminar. Me trajo papel y jabón para que me limpiara.

anal


Cuando salimos y cruzamos el patio sentí las miradas de morbo de varios hombres. Intenté sentarme pero no pude hacerlo y le pedí que me llevara a la casa.
Al otro día no podía levantarme de la cama por el dolor que sentía en mi cadera y en mis piernas. Me dolía horrible mi cola. Compré una pomada de vitacilina y me puse fomentos de agua caliente para mitigar un poco el ardor y el dolor que sentía cuando iba al baño.
Esa primera vez jamás la olvidé, quedó grabada en mi mente. Fue un nuevo despertar en mi vida sexual. Sabía que había sido una experiencia que sería difícil de olvidar.
Algo que ha cambiado mi vida
Mas tarde cuando descubrí la relación con mi hija reaccioné con violencia. Le grité, lo corrí de la casa, lo arañé. Me sentí traiccionada y me dejé caer nuevamente. Abatida pensé que había cometido un error al permitirle el paso a mi propia casa.
Pero cuando mi hija me confesó que se sentía atraída por él, que mis gritos y mis gemidos cuando él me hacía el amor habían despertado en ella el deseo por el sexo, por sentirse mujer…
Me escandalicé al escuchar a mi propia hija decirme que deseaba entregarse a Raúl, que deseaba que él fuera su primer hombre. Yo pensé que esto no podía estar pasando, pero miré en sus ojos el deseo y la decisión por sentirse mujer con él y la apoyé.
No fue fácil comenzar, nunca antes había vivido algo como lo que estaba a punto de pasar en mi vida junto a mis hijas. Ese es nuestro secreto que jamás me atrevería revelar, la desfloró oral, vaginal y anal, tal y como lo hizo conmigo.
He cometido tal vez un gran pecado, que quizás sea algo imperdonable, pero no me arrepiento y volvería a darle mi apoyo para hacerlo.

lunes, 3 de diciembre de 2018

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otro di de Miercoles


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hola como andan? me extrañaron? seguro que no.... bueno les cuento q me paso anoche.

ayer tenia un de mierda, pero bueno lo unico bueno fue a la noche, unas pizzas y cervezas en familia en casa... me hablaba con amigos x wsp y con algunos q estaban lejos. todo muy lindo, ya despues de cenar estaba regaladisima mal, y habia puesto esos Shout y muchos msjs realmente muy pelotudos y gente de afuera gastandome para joderme, me la estaban re bajando. mi hermano y su esposa estaban fumando y me convidaron con una flor para fumar, y volvi.... no estaba tan vestida para matar la noche pero tranki. aprovechando que nadie vino a verme o ir a verlo a uno para encontrarnos xq lo habiamos arreglado asi.
otro di de Miercoles
la cosa fue q ya a las 23hs, uno me hablo x wsp y tenia lo q pedia, le di mi direccion y vino, yo le dije q estaba regaladisima y tardo solamente en venirme a buscar en 45min cuando lo vi bajar de su auto y se acercaba a mi casa yo sali afuera, estabamos en la entrada, y la calle estaba muy desolada no pasaba nadie y mis ganas me mataban x dentro, el tipo se encendio uno y yo mientras me acercaba a él y cuando estaba frente me puse de cuclillas y baje su cierre para comenzar (desde el sabado q no lo hacia):
-Jazmin.... aca lo vas hacer? en la calle?
yo ya se lo habia sacado afuera su pija y lo mire, meti mi boca en su pija y comence a chuparsela, estaba tan loquita que mi desesperacion me ganaba por de mas, cada succion que le hacia era tan rico y lo deseaba tanto, esperaba q alguien me de su pija y yo queria comerme la de alguien y fue este quien me la dio. cada vez mis succiones eran mas rapidos mi baba esta empezando a desparramarce por todo el tronco mis labios se deslizaban por todo el recorrido y mi lengua jugaba de un lado al otro por su cabecita y los gemidos del tipo estaban mas fuertes, estaba fresco sentia la brisa en mi escote y yo no paraba de chuparle la pija:
-ay jaz.... que buena petera que sos.... te gusta comertela.... no puedo.... vamos a otro lado!
no podia parar de mamarsela y aun q estaba de cuclillas sobre el material que da frente a mi casa y el apoyado contra su auto, yo me sentia comoda y poco a poco el tipo se dejaba llevar por el placer y el olor rico de ese cigarrillo que se sentia. mi boca que iba y venia por toda su pija, la baba que colgaba de su pija y caia al suelo o sobre mi escote, mis manos agarradas a mis pechos, su mano en mi cabeza ayudandome a tragarmela.... estaba frente a mi casa siendo mas de las 00:30 de la noche nadie podia cagar ese momento. pero me acorde que queria irse a otro lado mas solos y solte su pija me ayudo a ponerme de pie, nos abrazamos me dio el faso y fume mientras me agarraba las gomas y metia su cara y me desparramaba mas sobre ellas la baba q tenia. le propuse de ir a la plaza q esta cerca para seguir y fuimos....
llegamos alli y nos pusimos contra unos arboles q estan tapando unos bancos sobre la avenida. lo puse contra el arbol y me arrodille sobre el pasto, baje mi escote me escupi muchas veces entre mis pechos y su pija ya afuera la meti y comence a hacerle la turca.... ay q rico... los dos volamos de placer y el estaba loco por mis pechos y yo lo miraba, sentia su calentura y la re cojida que tenia entre mis tetas no parabamos, queria mas y mas me daba con ganas podia cojermelas sin parar un rato que no se iba a escapar, la tenia bien apretada a su pija con mis pechos que se sentia tan Rico. y antes de q me manchara toda meti mi boca en su pija y:
-ahhhh.... si.... puta! se escucho decir de el, y segui chupado su pija con mas desesperacion y a lo mas puta que podia, todavia tenia una locura y sabia que queria acabar pero no lo deje, antes de sentir su cabeza hinchadita en mi boca pare y fuimos a los bancos, el se sento en una de las mesas de espalda a la avenida y yo frente a el con su verga babeada afuera y yo con mi locura y mi boca llena de saliva segui chupandosela. mis manos en su bragueta y mi boca se deslizaba lento y despacio para que disfrute de mis labios de petera en todo su tronco entre besos chupones y mamadas, el volaba de placer x los gemidos y esos gritos, hasta q cada vez no podia mas y tenia esa necesidad de recojer su pija, sentia una conexion de mi boca a su pija que me dejaba incontrolable pero yo segui mamandosela y no pare hasta q me di cuenta despues de un rato y volvi hacerlo denuevo y repeti esa mamada incontrolable mia de petera furiosa sentia en mis labios toda su piel de su pija llena de baba que me dejaba deslizarme por completo sin parar al ritmo que queria y sin parar y sin aviso previo senti como se agrando esa cabeza hasta sentir sus chorritos calentitos y mirandolo a los ojos BLANCOS me mato y disfrute de su acabada en mi boca y chupe su cabeza hasta sentir sus gotitas de leche y me las trague!

espero que lo disfruten. yo lo disfrute muchisimo, no voy a dar nombre ni data del que vino a verme ya que le dije que no lo iba hacer para que no tenga problemas. el tiene esposa y se escapo enseguida para verme, tampoco voy a decirles por que zona vive. solo dire que hay pocos hombres en esta pagina que realmente si quieren y tienen eso, vienen, desde lo mas lejos posible se vienen. no como otros q viven a 20min de mi casa y son re vagos! esos no los tolero. ustedes tienen mi numero y sabran q hacer, se animan? demuestrenlo!

pod